Armas traficadas por Snaiper eran para atacar al Gobierno


Pedro Benjamín Rivas Zelaya, apodado Snaiper, pandillero salvadoreño que traficaba armas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Pedro Benjamín Rivas Zelaya, apodado Snaiper, pandillero salvadoreño que traficaba armas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En marzo del año pasado la Mara Salvatrucha (MS-13) acordó tres acciones puntuales contra el gobierno de ese país, luego de medidas que este tomó contra las pandillas.

Pedro Benjamín Rivas Zelaya, apodado Snaiper, es un dirigente que integra el grupo de cabecillas de la MS-13 autodenominado La Federación. Operaba junto a Marvin Quintanilla, alias Piwa y Leonel González, Cachete.

Rivas Zelaya fue detenido el martes último en un exclusivo sector residencial de San José Pinula, lugar en el que se ocultaba y desde donde operaba el envío de armas a El Salvador. También fueron arrestadas seis personas más.

De acuerdo a una publicación de La Prensa Gráfica, los tres planes eran simples. El primero consistía en dar la instrucción a las 249 clicas de la MS-13 para que ya no cometieran homicidios.

El grupo gestionó esa medida luego de evaluar que el gobierno tomó medidas drásticas contra las pandillas luego del incremento de muertes.


El segundo punto del plan estaba dividido en dos. Lo primero era crear un acuerdo, “Proyecto de la Mara”, que pretendía establecer comunicación con dos grupos del Barrio 18. Las dos maras se unirían para actuar contra funcionarios de gobierno, jueces, fiscales y policías. El Snaiper fue el actor clave en este acuerdo.

Se trataba de la “pegada”, que se refiere a los ataques armados contra el Estado. Los pandilleros grabaron un video y lo colocaron en internet. Los pandilleros afirmaron en esa grabación que estaban dispuestos a reducir los homicidios si se abría una nueva tregua.

El Gobierno respondió de forma negativa a esa propuesta, y remarcaron que las acciones contra las pandillas, a quienes llamó “terroristas”, no cesarían.

El viaje a Guatemala

La segunda parte del punto dos del plan era que debían recolectar al menos US$500 mil dólares en extorsiones. Esto serviría para la compra de armas de grueso calibre y municiones.

Snaiper viajó a México y tiempo después se instaló en Guatemala, luego de la captura de dos de sus cómplices. Buscaba todo tipo de armamento militar

El arsenal serviría para armar a unos 500 pandilleros que entrenarían en zonas rurales para tentar contra cuerpos de seguridad.

La tercera estrategia era que familiares de pandilleros realizaran marchas exigiendo al gobierno de El Salvador que retirara las medidas de represión contra los antisociales.

Al mismo tiempo hablaron de tomar el control de comunidades, colonias y zonas, para no dejar entrar a las autoridades. Además de identificar a simpatizantes de partidos políticos y expulsarlos.

Operación Jaque

La información fue establecida por la Fiscalía General de la República antes, durante y luego de la operación Jaque, en julio del año pasado, que dejó más de 30 capturados, decomiso de armas, drogas, automóviles y comercios que eran usados por las pandillas para agenciarse de recursos.

Supuestamente las autoridades sabían desde marzo del 2016 que el Snaiper ya no estaba en ese país, sino ejecutando los planes.



Fuente Prensa Libre

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